admin on agosto 31st, 2011

Los últimos días en Pekin han sido más relajados. Los hemos dedicado principalmente a pasear y a las compras.

Existen dos mercados bastante conocidos en Pekin. El mercado de la seda y el mercado de la perla. Ambos son muy parecidos y en los dos tienes que regatear para conseguir un buen precio. Quizás el mercado de la seda esté más ordenado.

Y con los deberes hechos y con ganas de regresar el martes hemos comenzado el viaje de vuelta. Vuelo de Pekin a Shanghai. Sin problemas. En Shanghai tenemos que coger un vuelo para Moscu y se ha retrasado una hora.  Esa hora nos ha costado cara.

Ahora estamos en Moscu porque hemos perdido la conexión Moscu – Barcelona por apenas 15 minutos.  La compañía rusa Aeroflot nos ha dado un vuelo  para la tarde unas 10 horas después y nos ha llevado a un hotel del que no podemos salir porque no tenemos visado. Unos armarios empotrados rusos están en el pasillo para controlarnos.

Esperamos no tener más retrasos y llegar a Cenicero lo antes posible.

admin on agosto 30th, 2011

Bueno hoy sábado nos toca levantarnos pronto, ya que hemos contratado para todo el día un conductor y una traductora. El contacto fue un chico de unos 20 años que se llama “Miguel” y estudia español en la universidad. Nos ha dicho que él no puede venir con nosotros  y que nos acompañará como traductora “Sonrisa”, una compañera suya de la universidad.

La verdad ha sido una grata sorpresa, porque Sonrisa ha resultado ser una chica majísima que se ha portado muy bien con nosotros. Hemos comenzado con una visita a una zona de la muralla china por la que hemos andado varios kilómetros. Realmente es impresionante ver la muralla subiendo y bajando por las montañas como si fuese una serpiente. A la hora de bajar hemos podido tirarnos por un tobogán de varios kilómetros, que ha sido muy divertido, sería como si hiciesen un tobogán que bajase desde lo alto de la majadilla hasta las piscinas viejas, o algo así,  es para que os hagáis una idea.

Después de esto Sonrisa nos ha propuesto ir a degustar los platos más típicos de la cocina china y hemos aceptado, la verdad que a todos nos ha gustado bastante más de lo que esperábamos y nos hemos pegado una buena tripada, las raciones eran bastante contundentes. Entre otras cosas hemos comido langostinos, pollo, ternera, rana, pato…vamos un zoológico.

Tras una buena comida viene bien dar un paseo, y para darlo que mejor lugar que la zona olímpica de Pekín donde se celebraron las últimas olimpiadas. Tanto el estadio olímpico como el cubo de agua, donde se celebraban las pruebas de natación se pueden visitar. Resulta muy especial si te gusta el deporte poder visitar un lugar en el que han competido los mejores deportistas de todo el planeta en la competición más importante sin lugar a dudas.

Para rematar la tarde hemos ido a… una cata de té, sí lo mismo que de vino pero con tés, que si este es muy bueno para el estómago, que si este para ir al baño, que si este te da energía… ha sido muy curioso, aquí en China, como en otros países orientales hay una auténtica cultura entorno al mundo del té. Por cierto creo que es la segunda bebida que más se bebe en el mundo sólo superado por el agua.

Pensábamos dar por concluida la tarde cuando Sonrisa ha insistido en que teníamos que ir a ver una zona llamada 798 y la chica se lo curra tanto que ha habido que hacerle caso. Que suerte tenerla como guía, es una antigua zona de fábricas regenerada,  en la que ahora se ubica el ambiente más artístico y alternativo de Pekín, calles supertranquilas y limpias llenas de esculturas y curiosas obras de arte, a la vez que pequeños puestos y tiendas con género realmente curioso o bares y restaurantes muy coquetos. Un lugar genial para volver.

Sonrisa y el señor conductor nos han llevado al hotel, quién sabe tal vez algún día la veamos por Cenicero, ya que está pensando ir a trabajar a Bilbao para enseñar chino a niños adoptados por familias españolas. Tras despedirnos de ellos el cuerpo nos pedía más, así que nos hemos duchado y nos hemos ido a cenar al Niajo, restaurante español regentado por un valenciano en el que hemos vuelto a degustar los sabores de España: croquetas, queso, pan, salmorejo, paella, chuletillas…Para rematar el día hemos subido al bar Blue en la azotea de un edificio y hemos escuchado un par de conciertillos en directo. Menudo día…así si, así vivo yo 100 años

admin on agosto 29th, 2011

Hoy nos hemos levantado bastante tarde y hemos vuelto a pasear por un hutong bastante bonito que tenía varios lagos y alquilaban barcas para pasear. Se parecía un poco al retiro de Madrid pero más grande.

Paseando sin rumbo hemos encontrado por casualidad un mercado de alimentación chino. Se parecen bastante a los españoles. Estaba separado por frutas, carnes y pescados. Había frutas que no existen por España, las carnes no tenían mala pinta y el pescado era lo más curioso. Lo venden vivo ¡!!! Tienen una especie de piscinas en los puestos donde guardan el pescado hasta que lo venden. Así que por lo menos fresco será.!!!!!

Después de comer hemos ido al centro de Pekín y hemos visitado la famosa plaza de Tiananmen, el mausoleo de Mao y la ciudad prohibida desde fuera.

Volviendo para casa  hemos pasado por una especie de barrio chino en el que había muchos puestos de comida. En algunos de ellos vendían pinchos morunos de insectos y escorpiones. Tras un rato pensando que nadie sería capaz hemos visto a dos valientes comiéndolos.  La verdad es que es bastante repugnante porque se ven los bichos vivos antes de que los pongan a asar. A nosotros nos gusta más la calle Laurel !!!!!

Hoy hemos llegado  a casa pronto porque mañana tenemos excursión.

PD: ¿Cuántos chinos trabajan a la vez en esta obra? Así si. (Ampliar la foto pinchando para contarlos)


admin on agosto 28th, 2011

Nos hemos levantado sin prisa con la intención de visitar un pueblo cercano a unas dos horas de viaje en tren. Hemos salido del hotel y tras un gran atasco hemos llegado a la estación con el tiempo justo para pillar el billete.

Pero esto es China ¡!!!! En mi vida he visto tanta gente haciendo cola en una estación de tren. Gente y gente por todos los sitios y todo en chino por supuesto. Vamos, como para coger el billete con 10 minutos de antelación.

Con lo que hemos decidido volver al hotel y organizar un poco nuestros días en Pekín. Nos hemos puesto en contacto con un joven chino, “Miguel” que habla español y hemos quedado con él por la tarde en el hotel para ver si nos puede organizar alguna excursión a la muralla china y alrededores de Pekín.

Luego hemos decidido callejear por Pekín sin rumbo para ver el ritmo de vida de la ciudad. Tras estar con “Miguel” le hemos pedido que nos hiciera el favor de acompañarnos a la estación de tren para que él nos pudiera ayudar con el tema de los billetes.

Y a pesar de que él se ha manejado mucho mejor que nosotros no había plazas para los próximos días. Fracaso total para coger un tren en china!!!!!!!.

Para resarcirnos hemos decidido conocer la noche pekinesa y hemos dado con un local lleno de universitarios occidentales, algunos de ellos sudamericanos que viven en Pekín, con los que hemos estado charlando un rato y nos han dado algunas recomendaciones sobre bares y discotecas que por supuesto hemos seguido.

admin on agosto 28th, 2011

Finalmente hemos decidido madrugar y nos hemos levantado a las 6 de la mañana. Nuestra intención es coger un tren para salir de Hong Kong que nos lleve hasta Guangzhou (Cantón) y una vez allí decidir el nuevo destino.

El viaje de dos horas en tren hasta Guangzhou ha sido bastante ameno. Era la primera vez que íbamos en tren por China y hemos podido ver los paisajes y a los agricultores chinos con su típico gorro.

Una vez llegados a Guangzhou hemos intentado coger en la estación un tren para el norte con la intención de viajar toda la noche hasta Pekin o hasta Wuhan. No ha podido ser ¡!!! Es casi imposible para nosotros tomar un tren. En la estación de trenes hay muchísima gente, nadie sabe inglés, todo está en chino y ni siquiera sabes en que cola debes ponerte para preguntar. Cuando te pones en una cola y llegas a la taquilla no hay manera de comunicarte.  Además los billetes no se pueden sacar por Internet.  Tras varios intentos sin éxito hemos abandonado. Hemos decidido que no podíamos viajar en tren y nos hemos ido al aeropuerto.

En el aeropuerto hemos cogido un avión para Pekín y a las 6 de la tarde nos hemos plantado en Pekín. El vuelo ha sido curioso. Era un vuelo interno y éramos los únicos occidentales del avión. La gente nos miraba con curiosidad y nos hablaba en chino como si les fuéramos a entender.

En Pekín tras conseguir sitio para dormir hemos visitado un hutong, barrio típico chino con casas bajas, donde ya han llegado algunas tradiciones españolas y a dormir, que el día ha sido complicado.

PD: Atención al siguiente cartel del tren donde se pide a los chinos a que no escupan, guarrada que hacen con bastante frecuencia

admin on agosto 26th, 2011

Nos hemos levantado sin prisa y hemos pasado desde Kowloon a la isla de Hong Kong en metro. El metro pasa por debajo del mar y nos hemos bajado en medio de la zona financiera que está repleta de rascacielos.

Como teníamos hambre hemos buscado algo para comer y no encontrábamos a pie de calle nada que nos gustara. Finalmente hemos visto un cartel de una pizzería en el 2º piso de un rascacielos. Hemos subido en ascensor y sorpresa ¡!!!! Hemos salido del ascensor directamente al restaurante con un camarero recibiéndonos.

En Hong Kong los restaurantes, comercios, etc .. se encuentran  en cualquier piso de un rascacielos. Es una ciudad incomoda ya que si no la conoces parece difícil encontrar lo que buscas.

Después de comer hemos decidido dar una vuelta a pie.  Hacía un calor asfixiante. Esta ciudad es también un reto para el peatón. Para cruzar una calle tienes que utilizar pasos elevados y subir a veces varios pisos para pasar por un pasillo que une dos edificios.

Un poco agobiados por todo esto hemos decidido coger un autobús turístico que nos diera una vuelta por Hong Kong y hemos estado unos 40 minutos contemplando la concentración de edificios superaltos.  A veces es difícil hasta ver el cielo.

Finalmente hemos decidido volver a Kowloon en ferry donde el viaje de apenas 10 minutos viendo el mar se nos ha hecho muy agradable. Hemos ido al hostel a discutir los planes de los próximos días ya que queremos salir de Hong Kong  pero no tenemos muy claro cuál será nuestro próximo destino.

admin on agosto 24th, 2011

Después de liarnos bastante la noche anterior, costumbre que estamos adquiriendo cuando tenemos que coger un vuelo a la majñana siguiente abandonamos el Pridi Hostal donde hemos estado de maravilla para dirigirnos al aeropuerto rumbo a Hong Kong.

Volabamos en un Airbus A380 con la compañía Emirates. Un auténtico lujo. El avión impresionante !!! con mil detalles; pantallas multimedia, un montón de películas, buenas comidas y un montón de azafatas/os. Entre ellos encontramos una española de la Coruña. Carmen fue muy simpática y se sacó una foto con nosotros.

Por fin llegamos a Hong Kong donde nos alojamos en las Chunkings Mansions. Un lugar curioso lleno de gente de multiples nacionalidades (indios, chinos, turistas, …) y que no nos causó buena impresión. La habitación no estaba del todo mal pero el sitio era un poco ratonera.

Salimos a dar un paseo por Kowloon que es donde nos alojábamos y que se encuentra enfrente de la isla de Hong Kong y donde es más fácil encontrar una tienda para gastarte 20000 euros en dos minutos que un restaurante.

Sacamos unas fotos de todos los rascacielos de Hong Kong desde un paseo en la bahía. Impresiona bastante la cantidad de ellos que hay en un espacio tan reducido y nos fuimos a dormir porque estábamos un poco cansados.

Hope you had a great one!

Tras noche larga nos levantamos la mañana del domingo a eso de las 10 con la idea de aprovechar el día y conocer más de la ciudad de Bangkok. Primer destino, el muelle en el otro lado de la ciudad para coger los barcos-taxi que te llevan a lo largo del río y poder visitar los distintos templos que allí se encuentran.

Esta es una ciudad inmensa donde las distancias reflejadas en los mapas no transmiten la distancia real, estamos hablando de trayectos medios de 10-15 km cada vez que tomamos un taxi para dirigirnos a cualquier punto de la ciudad, gracias que los precios son irrisorios y una carrera media puede salir sobre los 3-4 euros.

Tomamos el barco, nos bajamos para visitar el Templo del Buda Esmeralda y el Palacio Real, pero, como es habitual, no entramos a ninguno de los 2 sitios. Nos limitamos a comprar botellas de agua y helados (calor sofocante), y pasear tranquilamente por los alrededores. Tras ello nos dirigimos a visitar el “Weekend Market”, es un mercado local, solo sábados y domingos donde puedes encontrar prácticamente de todo en sus 15000 puestos de venta.  Gente a raudales, caos, locura y mezcla de olores nada agradable, acentuado esto por el calor sofocante y la falta de limpieza en las calles.

Una vez visitados estos dos lugares nos fuimos a comer al centro comercial MBK y poder realizar una visita al mismo. Este es un lugar de imitaciones aunque también puedes encontrar productos originales, tras echar un breve vistazo a lo que allí se nos ofrecía, decidimos volver al hotel , descansar un poco y aprovechar para reservar nuestro alojamiento en Hong Kong para las dos próximas noches. Todo es planificado sobre la marcha, ya no solo dónde dormir la noche siguiente sino también qué visitar o cómo llegar a uno u otro sitio.

Por la noche decidimos cenar en el salón del Hostel antes de salir y nos acompañaron dos chicas de Australia que estaban también hospedadas y Nui, el dueño. Luego salimos  de nuevo por Bangkok y disfrutamos de nuestra última noche en esta ciudad.

admin on agosto 22nd, 2011

Ayer sábado nos levantamos a eso de las 11, desayunamos tranquilamente  y estuvimos charlando un largo rato con Nui, el dueño del Hostel que es un chaval superacogedor. Después nos fuimos a dar una vuelta y a buscar el restaurante Rioja, regentado por un riojano. Resulto una auténtica odisea encontrarlo y eso que lo teníamos en las mismas narices, primero el taxista no sabía exactamente, segundo un plano lo indicaba mal, después nos cogemos un taxista pero de tuc-tuc- una especie de motocarro típico de aquí- y el caradura de él se empeña en llevarnos a comer a los restaurantes de todos sus amigos, primero al barato y luego al caro;  “ que no …, que nosotros queremos ir aquí” Bueno al final llegamos y estaba cerrado porque ya era tarde, así que nos hicimos una foto y a comer a otro lado.

Por la tarde decidimos visitar el  barrio chino, que como su nombre  bien indica está lleno de chinos, de tiendas y restaurantes chinos. Es curioso porque en Shanghai no vimos ningún  barrio tan exageradamente desorganizado  y  amontonado como ese y mira que los había.

Bueno tras esto llegó el plato fuerte del día. En Tailandia son típicos los masajes, así que decidimos ir a un sitio muy bueno que nos recomendó Nui llamado “Health Land” donde nos dimos 4 masajes aromáticos de hora y media. El sitio es increíble, superelegante y muy limpio. Cuando entras dejas tus zapatillas te dan unas sandalias y sigues a la chica que te lleva a la habitación en la que te la va a dar el masaje. Es una pena que se me olvidará sacarle una foto porque la habitación era genial, pero bueno podéis verlas en su página de Internet.

Después de esta maravillosa experiencia, nos fuimos a cenar y salimos de fiesta, sábado noche, cerramos los bares y en tuc-tuc para casa comiendo unos sándwiches a toda caña por Bangkok.

Mañana más y …mejor.

admin on agosto 21st, 2011

EL jueves después de llegar al hostel salimos a dar una vuelta por Bangkok y a cenar alguna cosa. Fuimos a dar con una zona de marcha bastante lujosa.  Porsches, Bentleys, GTs…, aparcados por doquier. Pero preferimos pasear un poco para conocer el otro Bangkok. Y bien que lo encontramos tras una largo paseo.

Puestos de comida por las aceras (algunas con olor apestoso), calles sucias y con aceras en mal estado, marañas de cables y multitud de chicas ofreciendo sus servicios.  Tras ver el panorama y pelear con algunos taxistas volvimos al hostel bastante tarde.

El viernes nos levantamos sin prisa y volvimos a callejear por el día para comprobar que el caos es aún peor porque se añaden la abundante circulación de vehículos y gente y los puestos de comida y de venta callejera se multiplican. Además el calor es asfixiante.

Tras comer algo en un centro comercial con multitud de firmas de lujo y como se había puesto a llover, decidimos ir a ver una espectáculo de Muay Thai. Son combates en los que se puede utilizar puños, codos,  patadas y rodillazos. Vimos unos 9 combates. Hubo peleas desde niños de unos 13 años hasta por el campeonato de Tailandia de pesos ligeros.

Los combates son impresionantes. En uno de ellos vimos un K.O. tras un puñetazo. En otro  le hicieron una brecha tremenda a uno de los púgiles, y  en el que más nos gustó, un neozelandés blanquito se atrevíó a retarse con un tailandés y acabó recibiendo una buena paliza con todas las costillas rojas  a pesar del apoyo de la grada.

Al salir de allí eran ya las once de la noche y decimos volver al hostel y descansar para el día siguiente.